Atmósferas
Ese instante en el que el trazo y el gesto de la línea gráfica se transforman en vibración y ritmo en la pintura, se vuelven motivos que narran, gestos matéricos expresivos que expresan y sugieren la memoria visual en el universo de Denise. Las obras tienen la capacidad de fragmentar el espacio, creando una vibración en la superficie que refleja la energía contenida en su entorno.
El dibujo y el gesto se manifiestan en la textura de la pintura, como un constante movimiento que fluye entre lo físico y lo etéreo, hablándo de momentos de unión y en la posibilidad de un reencuentro que se propone como una experiencia compartida en las que podemos encontrarnos en un paisaje en constante transformación.
Buscar permanentemente entre las líneas que no hay nada cuando algo nos conmueve el gesto de la pintura es un acto de vivir, cuando sabemos ver lo que no sabemos lo que hay que pintar y lo que no sabemos lo que propone, y nos vemos a nosotros en ese espacio.