Devenir
En la paleta de expresión, gesto, color y luz, las imágenes presentes nos piden dejarnos contagiar y dejarnos llevar por el “devenir”, palabra que M. Levini define como el acto que sucede entre el artista y su creación.
Denise Lacarra nos lleva involuntariamente hacia el enamoramiento de lo desconocido y nos expone a lo que viene, el devenir de su obra. Cada pieza es una sola, es independiente, no obstante dependiente del tiempo, el lugar y la emoción. El espectador y su propio contexto conecta diferentes densidades e historias que concluyen en un paisaje interno del sentimiento, de la forma y el color. Son estos elementos que nos permiten ejecutar ese tránsito conceptual, de un estado de recursos a uno de emociones.
Pensemos que ella pinta para que los lienzos de la vida se meza... Sea lo que sea, ella me dice algo, pintar es siempre un devenir. Pintar es ser fiel a la vida.